Por qué tu libro no se vende (aunque sea bueno)

Hay algo que muchos autores cristianos viven… pero pocos dicen en voz alta: han escrito un buen libro, han orado por él, han puesto su corazón en cada página... y aun así, ¡no se vende!

Y entonces aparece la duda: “¿Y si el problema soy yo… o mi libro?”

Pero muchas veces la realidad es otra. No es que el libro no sea bueno, es que hay factores que están impidiendo que llegue a las personas adecuadas. Vamos a ver los más importantes.


1. Tu libro es bueno… pero nadie lo está viendo

Este es el problema más común. Puedes haber escrito algo profundo, útil, incluso transformador; pero si no tiene visibilidad, no puede cumplir su propósito.

Hoy hay miles de libros compitiendo por la atención y un libro que no se ve, no se lee (aunque tenga la respuesta para millones de personas).

Qué puedes hacer

Empieza a trabajar en cómo se muestra tu libro. Piensa dónde puede aparecer, en esos lugares quién lo ve y sobretodo, cómo se presenta para que sea atractivo al público que quieres llegar.

No basta con escribir, hay que posicionarlo en las actuales plataformas de búsqueda.

 

2. Tu diseño es bueno... pero estás esperando que se venda solo

Muchos autores piensan: “Si es bueno, se venderá.” Y aunque el contenido importa, hoy no es suficiente porque el mercado, la forma de comprar y de leer, ha cambiado.

Ahora un libro necesita una comunicación que transmita el mensaje correctamente, una estrategia para dosificar tus recursos y no derrochar en publicidad que no captará clientes; y por supuesto, necesita tener presencia digital.

Qué puedes hacer

Empieza por entender el concepto de que escribir es solo una parte del proceso, y darlo a conocer es otra igual de importante en la que debes invertir igualmente recursos.

Necesitas una forma activa de llevar tu mensaje a las personas, asesórate, sopesa cuál es la mejor opción e invierte en la visibilidad de tu libro.

 

3. Tu mensaje es bueno… pero no se entiende rápido

En redes y en internet, tienes pocos segundos para captar atención de los que navegan, ¡y más hoy en día!

Si alguien no entiende rápidamente de qué trata tu libro, a quién ayuda y por qué debería leerlo; simplemente pasa de largo. Vemos esto constantemente en las personas que nos preguntan por libros para una necesidad especifica, cuando le decimos títulos, suelen sorprenderse porque no imaginaban que el libro tratara el tema que están buscando.

Qué puedes hacer

Trabaja en un mensaje claro: ¿qué problema resuelve tu libro y a quién va dirigido? Si esto no está claro, no conectará con quien lo está buscando.

Dios pone siempre un mensaje en el corazón de un escritor, con la única finalidad de que otros puedan encontrar respuestas al leerlo. Así que, sí, hay miles de personas que necesitan leer lo que has publicado, sólo necesitas llegar a ellas. 

4. Tu imagen es buena... pero tu estrategia no transmite su valor

Antes de leer tu libro, las personas lo ven y esa primera impresión es decisiva.

Una portada poco clara o poco profesional puede hacer que un buen contenido pase desapercibido. Esto es habitual en la auto publicación, y no decimos esto porque seamos una editorial; sino porque es una realidad. Cuando escoges hacer cosas que deberían hacer profesionales, por ahorrarte dinero, ¡tu libro verá las consecuencias!

Qué puedes hacer

Cuida la presentación de tu libro como si estuvieras vistiendo a un niño pequeño: ocúpate de que la portada sea atractiva pensando en los colores, la tipografía, etc.

Invierte en diseño profesional porque una habilidad se desarrolla de tanto practicarla, y esto precisamente es lo que hará tu diseñador cuando le cuentes qué quieres hacer: desarrollar tu idea hasta potenciarla.

Mantén la coherencia visual entre la personalidad del libro según el tema que trate, tus redes sociales y la portada de tu libro. Tu libro debe comunicar valor desde el primer vistazo.

5. No estás creando contenido alrededor del libro

Estamos en la era digital y hoy un libro no se existe por sí solo, necesita contenido que lo acompañe. 

Contenido  que explique su mensaje, que conecte emocionalmente y que despierte interés. Sin eso, el libro se queda estático.

Qué puedes hacer

Empieza a crear contenido  para tus redes sociales como reflexiones del libro donde compartas la inspiración para escribir algún capitulo o cómo crees que ayudará al lector algún punto en concreto.

Diseña imágenes con frases clave que comuniquen el tema central del libro. Crea vídeos cortos con anécdotas o testimonios del proceso de escritura.

Estas publicaciones atraerá seguidores, creará una conexión con tu audiencia y convertirá a clientes.

 

Si tu libro no se está vendiendo, lo que falta es visibilidad, comunicación y estrategia. Porque al final, un libro no cumple su propósito cuando se escribe, sino cuando llega a quien lo necesita.

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