Características que indican que tu libro está listo

Llega un momento en el proceso de escribir en el que todo se detiene y no es porque falten ideas o porque no hayas avanzado, sino por una pregunta que no deja de aparecer: “¿Está listo mi libro para publicarse?”

Lo lees otra vez, lo corriges, cambias frases y aun así… dudas. Muchos creyentes no consiguen terminarlo con seguridad, por eso en este articulo te ayudaremos a ubicar en qué etapa está tu libro.

 

1. Tu mensaje es claro y consistente

Tu libro no tiene que abarcar todo lo que tienes en tu corazón para transmitir, pero sí tiene que transmitir bien una cosa principal. Muchas veces, tenemos tanto para dar que queremos incluirlo todo en un sólo título, pero la realidad es que es mejor fraccionar tu revelación en diferentes obras.

Pregúntate si se entiende qué quieres transmitir desde el principio hasta el final, si la respuesta es sí, estás más cerca de lo que crees.

 

2. Ya no estás añadiendo valor, solo cambiando palabras

Hay un punto en el que ya no mejoras el contenido de tu libro por más que lo repasas. Le das vueltas y vueltas, pero no hay nada más que puedas añadir sobre el tema que estás tratando. Solo cambias frases, modificas palabras o ajustas detalles mínimos como la estructura.

Esto es una señal clara de que el libro está listo, pero tú aún no y por eso sigues dudando.

 

3. El contenido edifica, no solo informa

Un libro cristiano no es solo información, es una impartición desde el corazón de Dios. Pregúntate si conecta con el corazón del publico para el que has escrito, si provoca reflexión y si el contenido acerca a Dios.

Si tu libro puede ayudar realmente a alguien, tiene valor suficiente para ser publicado.

 

4. Lo has dejado reposar y sigue teniendo sentido

Un buen ejercicio es dejar el manuscrito unos días y volver a leerlo con distancia. Si al volver el mensaje sigue claro, crees que sigue conectando y sigue teniendo coherencia; es una señal clara de madurez del contenido.


5. Sientes paz, aunque no sea perfecto

Aquí está la clave, un libro nunca se siente “perfecto”, pero llega un momento en el que sientes paz al soltarlo. No porque esté impecable, sino porque has sido fiel al mensaje que Dios puso en tu corazón.

El error mas común es pensar que necesitas tener un libro perfecto para publicarlo, pero la realidad es que muchos libros que transforman vidas no son perfectos, ¡son sinceros!

 

El equilibrio es excelencia sin bloquearse

Sí, debes cuidar lo que escribes y sí, debes revisarlo; pero también necesitas entender cuándo acabar porque un libro no cumple su propósito en tu ordenador, lo cumple cuando llega a alguien.

Y quizás, lo que hoy estás dudando en publicar es justo lo que alguien necesita leer.

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